Lisa Eldridge, la única cosa buena que ocurre en internet

Me gustaría escribir aquí, de vez en cuando, posts a lo “Sujeto de Pruebas” contando mi experiencia con ciertos productos cosméticos. Pero antes de hacerlo, quiero dejar claro quién es mi ídolo en ese área, mi gurú, mi guía y la única autoridad estética y cosmética que reconozco.

Tuve noticia de la existencia de Lisa Eldridge gracias a esta respuesta del consultorio de Petite (Gracias, Petite), a una pobre chica muy maja y muy tierna que se hallaba en apuros. Pero que no era yo, por si lo estáis pensando.

Desde que visité la página de Lisa, le he hablado de ella a todo el mundo, aun venciendo la vergüenza que me daba recibir un acostumbrado “Pero hombre, claro, ¿en serio no la conocías? ¿vives en una cueva?” como respuesta –cuidado, no vayáis corriendo ahora a los comentarios, que ya no vale–. Pero nunca ha ocurrido, ni con auténticas expertas, y de verdad que no me lo explico. Por eso me hallo escribiendo este post. Porque todo el mundo debería conocer y disfrutar a Lisa.

image

Dejemos a un lado que Lisa Eldridge lleva trabajando 20 años como maquilladora profesional para los fotógrafos, firmas de moda y revistas más importantes del mundo (que supongo que algo más sabrá la mujer que la mayoría de las que montan su canal de tutoriales en youtube). Mi veneración por ella trasciende ampliamente su habilidad como maquilladora. Adoro a Lisa Eldridge porque en sus vídeos, en su canal de facebook, instagram, etc. veo genuino interés por comunicar sus conocimientos a otros, por utilizar internet en la mejor de sus vertientes, por crear una comunidad amable y constructiva. Veo genuina BONDAD en todo lo que hace Lisa Eldridge y para una cínica como yo, eso maravilloso y terrorífico al mismo tiempo. Mi mundo se tambalea.

image

No puedo dejar de discutir conmigo misma:

Carmen, Lisa Elridge pone un link a la tienda online de cada producto que usa en sus vídeos y se fuma un puro hecho con billetes con la cara de la reina con cada comisión que se lleva de la compra de una incauta.

Pero si las mejores marcas del mundo pierden el culo por esa mención, ¿no eligirá Lisa entre ellas la que más le guste de verdad? Si Lisa está ya forrada, ¿va a recomendar productos que no le gusten por una diferencia ínfima en sus ingresos?

image
¿Oh, Lisa, por qué no te presentas a Reina de Inglaterra?

Lisa no lleva su propia comunicación. Se lo hace todo un grupo de community managers.

No, imposible, es la propia Lisa. Su amabilidad y su elegancia son imposibles de imitar. Y aunque fuera así –que no lo es–, la que sale en los vídeos, antes de maquillar, ojerosa y hecha un cristo, más honrada y limpia que un amanecer, es ella.

Lisa se ha construido un personaje adorable –con una extraña e insólita ausencia de haters– porque enseña solo lo que quiere enseñar.

No sé cómo es Lisa en realidad, ni lo sabré nunca, pero si no es como aparenta ser, si no le sale natural, no he conocido jamás el caso de tan increíble habilidad para narrarse a uno mismo en internet, y sé de lo que estoy hablando. Entre vídeo y vídeo sobre maquillaje, ella suelta pequeñas y discretas pinceladas de su vida personal, sin el menor atisbo de presunción (lo que la hace ser percibida como alguien feliz y sin inseguridades) y una humildad más práctica que ejemplarizante.

Lisa está construyendo su fandom para luego sacar su línea de cosmética y jubilarse en la riviera francesa, donde tiene una piscina llena de sangre de vírgenes.

image

Amo a Lisa y sus vídeos me relajan tanto como los que narra David Attenborough. No tengo más que decir.

*Bueno, sí, el gif animado de Lisa lo he robado de la propia fuente.

Deja un comentario