Paso demasiado tiempo en internet. Y cuando digo demasiado, quiero decir DEMASIADO. ¿Haciendo qué? Pues observando lo que hace otra gente y generando material por el que soy observada a mi vez. Y todo sin cruzar ningún tipo de interacción personal real ¿No es internet un avance estupendo? Es más, si eres un psicópata aficionado a la persecución obsesiva, aquí tengo algunas páginas que podrían interesarte:

Mi cuenta de twitter es la ventana de patio a la que estoy asomada todo el día. He hecho propósito de quejarme menos y compartir más gifs.

Para estar al tanto de mis actualizaciones es tan útil seguir mi página de Facebook como mi perfil personal. Pongo lo mismo en ambos sitios.

Instagram es donde mejor me lo paso y donde cuento detalles de mi día a día. Selfies, plantas, aventuras y cero pies.

Linkedin es un mal necesario y ahí estoy yo, como todo hijo de vecino. Siéntete libre de proponerme cualquier cosa que complique mi freelancismo.